As peñas do Deportivo ditan sentenza tras o cambio de nome do club: "Non hai mellor maneira de comezar o 120 aniversario"
"Non hai mellor maneira de comezar o 120 aniversario do Deportivo". Vellas e unánimes reivindicacións maceradas no tempo que hoxe son unha realidade. Hai case once anos, o 6 de xullo de 2015, sentáronse nunha mesa coa Torre de Hércules de fondo representantes da Federación de Peñas del Deportivo, de Riazor Blues e de Old Faces para, cunha imaxe simbólica, iniciar unha campaña que levaba por título Eu Deportivo da Coruña pola que se solicitaba que o nome do club fose da Coruña e que se adaptase á toponimia vixente dende o ano 1998. Tamén pedían que o uso do galego se incorporase no día a día da entidade. Entón o esforzo foi inxente con recollidas de firmas en moitas agrupacións deportivistas en todas as localidades de Galicia e fóra dela, levando incluso a reclamación a xuntas de accionistas da etapa de Tino Fernández como presidente. Non foi daquela, pero no último ano a plataforma Aquí tamén se fala, relacionada con rapaces do IES Rafael Dieste da Coruña, fixo súa aquela vella aspiración e aquel obxectivo colleu forza. Esta vez o Deportivo foi receptivo e ten tomada a decisión de levar a medida adiante para que, por fin, o Deportivo sexa da Coruña. Un dos últimos empurróns chegou cunha enquisa que lle fixo chegar o club aos socios no mes de novembro na que quedou patente que o desexo era máis que maioritario. As peñas deportivistas, esas que nun primeiro momento deron o paso, recibiron con ledicia a boa nova.
"Esta idea vén xa de hai once anos", apunta Adrián Alcalde, presidente da peña Perla de Arousa, moi activa onte e hoxe: "Xa daquela nos apoiamos e trouxemos papeis á agrupación para asinalos. Estamos totalmente a favor, ademais, polo que falas coa xente, moitos dos nosos peñistas, que son entre setenta e oitenta, responderon ao cuestionario online. Había no seu momento a reticencia dalgún, mestúranse cousas políticas, pero non hai mellor maneira de comezar o 120 aniversario. Tal vez chega algo tarde, pero é un gran logro. A sensación é que todo o mundo está a favor desta mudanza".
Dende Madrid, a peña Chamberí, na que en realidade hai "unha gran maioría de galegos exiliados", consideran que o cambio reflicte "o sentir da maioría", tal e como apunta a súa presidenta Ana Guerra, xa que é algo que "se leva moito tempo pedindo" e que vai reforzar "o sentido de pertenza" co club e co sentimento que xera. Recoñece que entre máis de cen peñistas hai sempre moitas sensibilidades, pero cre que a mudanza hai que asumila con "naturalidade" e que vén dada porque "hai un cambio de mentalidade" na sociedade e atópase unha maior receptividade a estas medidas. noplasticplease.life
Este sentir elévase tamén á propia Federación de Peñas Deportivistas, xa que o seu presidente, Luis Martínez, sente escasas voces discordantes coa medida e louva a capacidade do club e do consello para escoitar a súa xente: "Estamos moi contentos porque se vai a adaptar o topónimo ao nome do club. É unha reivindicación que hai dez anos nós comezamos con outros colectivos. Alégrame que o club escoitase a súa masa social. É unha boa noticia porque, a día de hoxe, non pasa en moitas entidades. Esperamos que se poida facer oficial pronto".
Os seguintes pasos
Era o gran desexo, pero esa enquisa de hai seis meses abría a porta a máis cambios. Algúns peñistas consideran que se debe afondar en todas estas medidas. "Nós esperamos que o himno chegue pronto. Sabemos que é complicado lograr un consenso con iso, pero hai moitos clubs que o teñen desde hai tempo e soa moito na saída do equipo ao campo para os partidos".
El Hércules define lejos de casa el rumbo final de la temporada
Hace no tanto, tan solo dos jornadas atrás, el Hércules miraba hacia el frente, hacia un "play-off" de ascenso que podía rozar con los dedos. Esta semana Beto ya conduce el equipo con un ojo puesto en el horizonte de la promoción, que aunque difícil no es imposible, y otro, más fijo si pierde en Sabadell, en el retrovisor de la permanencia.
Después de sumar un solo punto contra el Alcorcón y el Sanluqueño, dos de los tres partidos más asequibles, si cabe el término, de la tournée final del Hércules, los blanquiazules han quedado a seis puntos de la quinta plaza, pero a solo cinco del descenso, que ahora está delimitado por el Juventud Torremolinos. Estar más cerca, aunque sea por un punto, de la zona roja que de la promoción es un problema que no se presentaba desde la derrota ante el Eldense en la jornada 12 que puso fina a la etapa de Rubén Torrecilla, en el mes de noviembre.
Entre lo improbable y lo posible
Ahora, en el tramo final del curso, la pérdida de categoría resulta improbable, tanto o más que clasificarse al "play-off". Tan solo queda una plaza de descenso virtualmente en disputa, y antes que el Hércules, hay otros tres equipos (Antequera, Tarazona y Nàstic) que la tienen a tan solo un partido de distancia. Además, aunque como se prevé, este año la salvación se venderá caro en el grupo 2 de Primera RFEF, puede incluso que en el entorno de los 48 puntos, hasta en ese escenario los de Beto podrían confirmarla con tan solo una victoria y un empate.
Pero lo cierto es que cualquier divagación sobre cómo está actualmente la clasificación es estéril para un Hércules que parece estar anímicamente en la cuerda floja, por más que el capitán, Nico Espinosa, diga lo contrario o invoque al espíritu de aquella racha final de seis victorias que permitió el ascenso en 2024. Un tropiezo más, este domingo en el campo del Sabadell, abocaría al Hércules a olvidarse del "play-off" y a ocuparse en dejar todo atado para una siguiente temporada en la misma categoría.
La remontada del ascenso
Este final de temporada, además, no es comparable al de hace dos años en Segunda RFEF. En primer lugar, aquel Hércules, a pesar de haber decaído en la segunda vuelta, se mantuvo a lo largo de todo el curso en posiciones de "play-off", y siempre fue candidato al ascenso directo. Un hito que los blanquiazules no han alcanzado en ninguna jornada de la 2025-2026.
El nivel de competición y de los rivales, como es lógico, es otro. En particular, también es otro el nivel de los contrincantes de aquella remontada de puntos de las últimas seis jornadas: sí, en los últimos dos encuentros la 2023-2024 los blanquiazules tuvieron que defender el liderato ante el cuarto (Llagostera) y el tercero (Lleida), pero los primeros cuatro partidos, los que permitieron recuperar la delantera de la tabla e instalar un ambiente ganador sobre el vestuario y la afición, fueron contra equipos de la zona baja de la tabla.
Este año, después de la visita a un Sabadell que pelea por el campeonato, los cinco partidos que restan serán contra equipos que se juegan desde la promoción (caso del Villarreal B), pasando por otros rivales directos como el Teruel, el Algeciras o el Ibiza y hasta un último duelo contra un Nàstic que posiblemente esté luchando por la permanencia hasta el último minuto.
Messi, como Piqué, Iniesta, Jordi Alba y Thiago: la generación dorada del Barça entra en los despachos
El mejor Barça de la historia se resiste a colgar las botas del todo. Tras décadas maravillando al mundo con un estilo inigualable y una vitrina repleta de títulos, la mítica generación dorada ha encontrado una nueva pasión: la gestión deportiva.
El bombazo de la semana ha sido la adquisición de la Unió Esportiva Cornellà por parte de Leo Messi. Lejos de tratarse de un movimiento aislado, este paso consolida un auténtico 'imperio culé' en las directivas de varios clubes catalanes y europeos.
No es el primer club del que Messi es propietario. En mayo de 2025, junto a Luis Suárez, fundó en Uruguay el Deportivo LSM. El equipo se proclamó campeón de la Divisional D y logró el ascenso a la Primera Divisional Amateur (tercera categoría) tras vencer al Liffa por 2-1 en noviembre de 2025.
Un mapa de propiedad con ADN Barça
La entrada de Messi en el Cornellà se suma a una lista cada vez más larga de excompañeros que han dado el salto a la propiedad de clubes. Los jugadores que crecieron juntos en La Masia han decidido devolver al fútbol todo lo que este les dio, invirtiendo en proyectos con potencial, arraigo local o fuerte componente formativo.
Gerard Piqué fue el pionero. En diciembre de 2018, a través de su empresa Kosmos, adquirió el FC Andorra cuando el club militaba en categorías regionales. Con una gestión ambiciosa y profesional, lo impulsó hasta la Segunda División, implantando una filosofía de juego claramente inspirada en el Barça.
En 2019, Kosmos también tomó el control del Gimnàstic de Manresa, una de las canteras más prestigiosas de Cataluña central, con el objetivo de convertirlo en la plataforma formativa del Andorra.
Andrés Iniesta dio el paso en noviembre de 2024 al convertirse en copropietario del FC Helsingør, de la tercera división danesa, a través de su agencia Never Say Never (NSN). Su objetivo es implantar una metodología de entrenamiento y desarrollo de talento basada en su experiencia en la élite mundial.
Los más recientes han sido Jordi Alba y Thiago Alcántara (junta directiva encabezada por Antoni Garcia i Acero). En abril de 2025, la dupla se hizo con las riendas del CE L’Hospitalet. Alba, nacido precisamente en L’Hospitalet de Llobregat, cumple así un sueño personal: "Devolver al club al lugar que se merece, en lo más alto del fútbol profesional". En su primera temporada, el equipo ya compite de tú a tú con el Cornellà en la pelea por el ascenso.
Esta red de clubes (Andorra, Cornellà, L’Hospitalet y Helsingør) comparte un mismo ADN: la apuesta decidida por la cantera, la profesionalización de las estructuras y un modelo de juego reconocible. El legado de aquel Barça de Pep Guardiola, Tito Vilanova y Luis Enrique ha trascendido con creces el césped. Ahora, la generación dorada se pone el traje y la corbata, pero su idea del fútbol sigue siendo exactamente la misma.
"Había que quitar el testículo": Yeray Álvarez repasa su lucha y celebra la llegada de su hijo
Yeray Álvarez vuelve a respirar fútbol. El defensa del Athletic, que cumplió el pasado 2 de abril los diez meses de sanción impuestos por la UEFA, ha relatado en una entrevista íntima con Josep Pedrerol cómo ha sido reencontrarse con aquello que ha marcado su vida durante una década.
"Ha sido reencontrarme con lo que llevaba haciendo durante diez años", confiesa, todavía con la mezcla de alivio y vértigo que acompaña a los grandes regresos.
Durante este periodo, reconoce haber vivido "diez meses duros de trabajo y de soledad", lejos de sus compañeros y del día a día del vestuario. Un aislamiento que no solo afecta al jugador: "Todos los que te rodean también lo pasan mal y ahora te acuerdas sobre todo de ellos".
Su vuelta se produjo en el Coliseum, ante el Getafe, partiendo como titular. Días después, volvió a sentir San Mamés desde el banquillo frente al Villarreal. Está de nuevo en la rueda, preparado para este tramo final de Liga.
La noticia que lo cambió todo
En medio de ese túnel emocional, llegó una luz inesperada. Yeray revela en la entrevista que él y su mujer, Naia Suárez, serán padres en junio. "Nos enteramos cuando pasó todo esto. No todo son cosas malas las que han pasado en este tiempo", explica con una sonrisa que se adivina incluso sin verla.
Será un niño y se llamará Leo. "Estamos muy felices, con ganas de tenerlo ya", asegura. Naia, cuenta, ha sido su apoyo fundamental durante estos meses complicados.
Una vida marcada por la superación
La trayectoria de Yeray en el Athletic está atravesada por una historia de resistencia.
Desde su debut en 2016, ha disputado más de 250 partidos, consolidándose como uno de los centrales más fiables del club. Pero su carrera ha estado acompañada de desafíos extraordinarios.
En 2016 fue diagnosticado de cáncer testicular, del que tuvo que ser operado y tratado, llegando incluso a sufrir una recaída. Años después, cuando ya estaba plenamente asentado, llegó la sanción por un positivo derivado de un medicamento contra la alopecia, consecuencia de su tratamiento oncológico. "La única solución era quitar el testículo", recuerda sobre aquella etapa, explicando que la cantidad de tumor hacía inevitable la intervención.
Incluso comparte una anécdota con Ernesto Valverde, cuando el técnico bromeó en un calentamiento con la famosa frase de "hay que jugar con dos huevos". Yeray se lo tomó con naturalidad: "Le dije que no pasaba nada, míster".
También lanza un mensaje a quienes puedan pasar por lo mismo: "Les digo a todos que no se pongan prótesis. Lo único que te puede dar son problemas. El hecho de tener solo un testículo lo vas a ver tú y poca más gente".
Un presente que mira hacia adelante
La entrevista, que ya se puede ver en Youtube y Spotify de El Cafelito de Josep Pedrerol, muestra a un Yeray más maduro, más sereno y más consciente de lo que significa volver. Su historia, una vez más, se escribe desde la fortaleza, la honestidad y la capacidad de levantarse.
Ahora, con el Athletic acabando la temporada y con la llegada de Leo a la vuelta de la esquina, Yeray Álvarez encara un futuro que, por fin, vuelve a sonreírle.
